Brave el navegador que revoluciona la internet

Brave el navegador que revoluciona la internet

Brave es el navegador que esta revolucionando la forma en que ingresas a la internet. Y en este artículo te contamos porque esta siendo tan nombrado y utilizado.

Es un proyecto joven que ha crecido a pasos agigantados, también ambicioso y con grandes nombres detrás de este navegador web que destaca por buscar que naveguemos por la red de manera segura tanto en PC y Mac como en dispositivos móviles iPhone, iPad y Android.

En un sector dominado por Google Chrome y seguido a distancia por Mozilla Firefox, Apple Safari y Microsoft Internet Explorer / Microsoft Edge, hay muchos otros que quieren hacerse un rincón a base de innovar y ofrecer novedades, como el histórico Opera o del que hablamos hoy, Brave.

Con bloqueo de trackers y publicidad, integración de Tor para navegar de manera anónima, y al mismo tiempo con la posibilidad de abrir cualquier sitio web al instante, el navegador web Brave tiene un lema ambicioso: repensar la Web.

Los creadores de Brave

Si no conocías Brave y necesitas una referencia de confianza para lanzarte a probarlo, puede que sus creadores te sean más conocidos. Tal vez no sus nombres, pero sí sus proyectos anteriores.

Brave es el proyecto principal de Brave Software, empresa creada en mayo de 2015 por Brendan Eich como CEO y Brian Bondy como CTO. En enero de 2016 lanzaron su primera versión y, desde entonces, cuenta con versiones para Windows, macOS, Linux, iOS, iPadOS y Android. En la actualidad, Brave Software tiene oficinas en Londres y San Francisco y cuenta con más de 70 empleados.

¿Y quiénes son Eich y Bondy? Brendan Eich tiene en su currículum haber creado JavaScript, el lenguaje de programación que hace posible la Web y uno de los más populares junto con Java, Python o las muchas variantes de C como C++ o C#. Pero no sólo eso, Eich también fue cofundador de Mozilla, el proyecto que generó una fundación que vela por la privacidad de los internautas y cuyo principal creación es el navegador Firefox, basado en el código del mítico Netscape y que logró hacer sombra a Internet Explorer.

Por su parte, Brian Bondy formó parte de grandes proyectos como Khan Academy, Evernote y también trabajó en Mozilla junto a Brendan Eich.

De Netscape a Brave

Con 58 años a sus espaldas, Brendan Eich inició su carrera profesional en Silicon Graphics, un fabricante de computadoras donde Eich se encargó durante siete años de lidiar con sistemas operativos y software para redes. Luego trabajó para otra empresa llamada MicroUnity Systems durante tres años y en 1995 se unió a Netscape Communications Corporation, la empresa responsable de Netscape, uno de los primeros navegadores y el más usado durante años.

Como dije antes, en Netscape, Eich empezó integrando el lenguaje Scheme en el navegador, lo que daría pie a JavaScript, un lenguaje de programación que hizo la Web más versátil y funcional. Como curiosidad, al principio se llamó Mocha como guiño a Java, lenguaje en el que se inspiraba. Luego se renombró a LiveScript y, finalmente, a JavaScript.

Y en 1998, Brendan Eich decidió con Jamie Zawinski y otros crear Mozilla para trabajar con el código de Netscape en un nuevo navegador de código libre. ¿El motivo? La compra de Netscape por parte del gigante de internet AOL en 1999 y que supuso la lenta extinción de Netscape.

El proyecto de Eich, Zawinski y otros hizo posible la Fundación Mozilla, de donde surgió el navegador Mozilla, luego reconvertido en el navegador Firefox, el cliente de correo Thunderbird y otros programas ya abandonados. En Mozilla, Brendan Eich fue CTO y CEO, pero tras los problemas internos con otros miembros del proyecto decidió marcharse en 2014. Al año siguiente iniciaría su proyecto Brave.

Brave es de uso gratuito. La compañía consigue sus ingresos gracias un innovador modelo en el que los usuarios pueden habilitar anuncios en ciertos sitios y ganar Basic Attention Token (BAT) para ver contenido de pago. Luego pueden gastar estos ‘tokens’ para “dar propina” a los creadores, como Wikipedia, que acaba de convertirse en un editor verificado en el navegador. Esto representa una reinvención del mercado publicitario en línea y es un intento ambicioso de devolver el poder sobre el contenido publicitario a los usuarios.

Pero además, hay cuatro aspectos más en los que Brave Browser destaca: seguridad, velocidad, recompensas y privacidad. Es una herramienta ágil diseñada para protegerse de forma inteligente contra el seguimiento. También viene con bloqueadores de anuncios integrados, redireccionamiento HTTPS y otros ‘tips’ de privacidad. Debido a que elimina muchos de los ‘scripts’ e imágenes asociados con los anuncios en la web, los sitios que se ejecutan en Brave se cargan mucho más rápido: hasta el doble de rápido en el escritorio y ocho veces en el móvil. Pero veamos cada una de estas características con mayor detalle.

Seguridad

Chrome es un producto de Google, por tanto, siempre está conectado al ecosistema de Google. Esto significa que almacena datos de usuario como ubicación, inicios de sesión, etc. Ello supone una constante invasión de nuestra privacidad. Algo que, en cambio, no ocurre con Brave.

Este navegador dispone de una amplia gama de funciones de seguridad. El menú de seguridad, ubicado a la derecha de la barra de direcciones, ofrece un excelente resumen de todo lo que está bloqueado o permitido en la página abierta y también permite controlar su configuración, pudiendo manejar puntos como la protección de seguimiento, forzar conexiones HTTPS y bloquear secuencias de comandos, cookies y reconocimiento de dispositivos.

De manera predeterminada, el navegador usa HTTPS Everywhere para obligar a los sitios web a usar conexiones seguras. Si lo desactivas o ingresas a un sitio web que no ofrece el protocolo, se te presenta una advertencia clara que incluye un símbolo y un texto que dice “no es seguro”. El bloqueador de anuncios incorporado también es excelente para la seguridad porque los anuncios pueden ser vehículos para ‘malware’ o rastreadores. Además, puedes establecer una contraseña para proteger tus inicios de sesión guardados en el móvil, lo que mantiene tus datos seguros en caso de pérdida o robo del teléfono.



Velocidad

Otro aspecto en el que Brave ataca a Chrome es la velocidad. Mientras que el programa de Google pesa 1,8Mb Brave se queda en 1.24Mb. En consecuencia el navegador del león tiene una mejor velocidad de carga.

Además, no admite anuncios publicitarios y rastreadores de anuncios, lo que permite que un sitio web se cargue, según afirma en su web, hasta 8 veces más rápido. Pero, a pesar de estas restricciones publicitarias, el navegador ‘valiente’ permite la visualización de anuncios textuales en el resultado de búsqueda en Google y otro tipo de contenidos de menor peso e intromisión.

Estética y personalización

La estética es otro de los puntos fuertes de este programa que quiere robar a Google su hegemonía. Aunque, sin duda, el de Google ofrece una estética muy atractiva para cualquier usuario, la de Brave no se queda atrás. Además, esta última ofrece un interesante modo oscuro en todas las plataformas en las que está disponible.

Además, también es una herramienta muy versátil en cuanto a las opciones de personalización. Entre otras, puede elegir el motor de búsqueda, aunque DuckDuckGo es el que viene predeterminado por ser el más seguro. También se puede escoger un fondo de pantalla en Brave Web Store, con muchas alternativas: desde arte abstracto hasta maravillosos paisajes.

Funcionalidad

En cuanto a la funcionalidad, no tiene muchas diferencias con Chrome. Todas las extensiones con las que cuenta la versión de los colorines están también disponibles en este otro programa. De hecho, es posible instalar cualquier extensión de Google Chrome desde Chrome Web Store.

Intimidad y privacidad

Este es el punto más fuerte de Brave con respecto a cualquier otro navegador disponible. Con él, se pueden utilizar dos tipos diferentes de pestañas ‘privadas’. La primera a la que se accede haciendo click en ‘Nueva ventana de pestaña privada’, utiliza una tecnología sin seguimiento similar a la ventana de incógnito en Chrome.

La segunda opción, la ‘Nueva ventana privada con Tor’, lo que hace es que el usuario se convierta en alguien completamente anónimo o invisible para el proveedor de servicios, el empleador o el sitio web que está visitando. Para ello aprovecha la tecnología del conocido programa de la cebolla, un clásico entre los que intentan esconder todos sus pasos por la red.

Recompensas para el usuario

Por último, no queremos dejar de hacer referencia a otro elemento que lo diferencia muchísimo del resto del mercado. Brave recompensa a sus usuarios a través de su plataforma de publicidad digital basada en Blockchain. Tanto los creadores de contenido como sus usuarios son recompensados ​​a través de su criptomoneda nativa conocida como BAT. Los usuarios también reciben ‘tokens’ gratis cada mes.

Actualmente, el valor de BAT se sitúa en el entorno de 0.189 dólares y cualquier usuario puede comerciar con sus monedas. Además, el BAT cotiza en más de 10 intercambios y el ROI de BAT es del 12,67%. Cualquier puede hacerse con algunos de ellos en la plataforma Binance.

Con todos estos elementos, parece claro que los creadores de Brave Browser se han tomado muy en serio la tarea de asaltar la hegemonía de Chrome. Sin duda, ofrece incentivos muy interesantes para lanzarte a probarlo. La pregunta es si la intención basta para seducir al gran público.



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